En China, el regateo sigue vivo en los mercados turísticos (puestos de recuerdos, mercados de seda y perlas, bazares de electrónica dirigidos a visitantes) y casi en ningún otro lugar. Empieza preguntando duoshao qian (多少钱), "¿cuánto cuesta?", reacciona con sorpresa ante la respuesta, ofrece una contraoferta muy por debajo y llega a un acuerdo a mitad de camino. En los centros comerciales y tiendas habituales el precio es fijo, así que no lo intentes.
Dónde regatear (y dónde no)
El regateo tiene su espacio, y cada vez es más reducido. Sobrevive en los mercados orientados al turismo: puestos de recuerdos, los famosos mercados de seda y perlas, y los bazares de electrónica. Allí, los precios de salida están bastante inflados y se espera que haya cierta negociación.
No intentes regatear en centros comerciales, supermercados, restaurantes, tiendas de conveniencia ni en ningún lugar con códigos de barras y etiquetas de precios impresas. En un país donde casi todo se paga escaneando un código QR, los precios fijos se han generalizado, y el teatro del regateo sobrevive ahora principalmente donde se mueven los visitantes. Si hay un escáner en la caja, el precio es el que es.
Intentar regatear en una tienda de precio fijo o en un restaurante solo genera confusión y un momento un tanto incómodo. Reserva esa energía para los puestos turísticos, donde forma parte de la diversión y el vendedor está preparado para ello.
El manual del regateo
Este baile tiene su propio ritmo y ambas partes conocen los pasos. Empieza con duoshao qian, "¿cuánto cuesta?". Cuando escuches la cifra, reacciona: un poco de dramatismo y sorpresa ayuda mucho. Luego viene la frase clásica: tai gui le (太贵了), "¡es muy caro!".
Ofrece una contraoferta muy por debajo de su precio y acércate al punto medio con pianyi yidian (便宜一点), "un poco más barato". El movimiento más eficaz de todos es el de amagar con irse: da las gracias, da la vuelta y empieza a caminar. Un resignado hao ba (好吧), "está bien, de acuerdo", llamándote de vuelta significa que has encontrado el precio real. Si no te llaman, es que el precio probablemente ya era justo.
多少钱?
duoshao qian?
¿Cuánto cuesta?
太贵了!
tai gui le!
¡Es muy caro!
便宜一点
pianyi yidian
Un poco más barato
好吧
hao ba
Está bien, de acuerdo (cediendo)
Deja que la calculadora hable por ti
Esta es la mejor parte: no necesitas hablar el mismo idioma para regatear. El vendedor escribe un número en una calculadora o en el móvil, tú escribes el tuyo de vuelta y ambos vais alternando toques en la pantalla hasta llegar a un acuerdo; toda una negociación sin apenas pronunciar palabra.
También ayuda conocer los gestos de los números con una sola mano. Los vendedores de toda China cuentan del seis al diez con una sola mano, y reconocer esos gestos te mantendrá dentro del juego. Nuestra guía de números en chino los explica todos detalladamente.
Retirarse con elegancia
No todos los regateos terminan en venta, y no pasa nada. Para rechazar amablemente a un vendedor persistente, un simpático pero firme bu yao, xie xie (不要,谢谢), "no, gracias", será suficiente. Si estás conforme con el precio final, cierra el trato con un alegre hao de (好的), "de acuerdo".
Mantén un tono distendido en todo momento. Regatear en China es un juego que ambas partes esperan jugar, no una batalla: sonríe, mantén el sentido del humor y recuerda que esos últimos yuanes significan mucho más para el vendedor que para ti. Gana con amabilidad y todos saldrán contentos.
Sigue aprendiendo chino
Domina un puñado de estas frases y un mercado turístico pasará de ser intimidante a ser realmente divertido: mitad teatro, mitad deporte. Sigue practicando con nuestras frases en chino para ir de compras gratuitas, y luego entrena los números y la conversación de ida y vuelta con los audios de la app Pretalk para estar listo para responder con una sonrisa.